miércoles, 13 de febrero de 2019

Cuento encadenado.




"NUNCA DEJES DE SOÑAR"








Llegaba la hora de ir a la cama y al igual que cada noche, la pequeña Candela, protestaba porque tenía miedo a que todo quedara oscuro:

-Mamá, déjame una luz encendida, porfa...
-Candela, pero... ¿por qué te da miedo?
-Porque con la luz apagada no veo nada.
-¿Quieres que te cuente un cuento hasta que te quedes dormida?
-Sí mamá, cuéntame el cuento de Zuli - dijo Candela.
-Ya voy.
La voz cálida de su mamá la acompañaba y cuando se dio cuenta ¡estaba sola en su cama!  En algún momento se había dormido, se había quedado a oscuras.  "¡Jolines!" pensó, tapándose la cara con las manos.  Y al hacerlo, vio una tenue luz anaranjada, se asustó y quitó las manos, otra vez oscuridad.

Fue hacia la puerta para buscar a su mamá llevando consigo a su osito Pepe.  Sin embargo, cuando la abrió, el pasillo no estaba... ¡Había viajado al mundo de Zuli!

Se adentró en ese maravilloso mundo, un bosque mágico donde Zuli era un hada de luz que le ayudaría a superar su miedo a la oscuridad.  La pequeña Candela pudo conocer a Zuli su hada favorita.  Esta pequeña tiene una gran misión: conseguir que los niños no tengan miedo a la oscuridad y se sientan acompañados. 

Entonces Zuli quiso ayudar a la pequeña.  Primero de todo, le enseñó un truco para cuando estuviera asustada: concentrarse para imaginar las lucecitas de nuestro interior.
-"¡Ha funcionado!”, “¡El truco ha funcionado!"- Le dijo a Zuli.
Ahora se sentía relajada y sin miedo a la oscuridad porque sabía que tenía luz propia, la luz de Candela.

Candela se despidió agradecida, ya no tenía miedo de volver sola a su casa.  Sin embargo, lo que no sabía es que todavía tenía una misión que cumplir en ese mundo mágico, debería encontrar a la libélula mágica para que la guiara hasta su cama.   No obstante, esta clase de libélulas sólo viven en sitios muy, muy oscuros.  Así que, para poder llegar a la cueva de la libélula mágica, Candela debería vagar por el bosque en busca de diferentes pistas.

Nada más comenzar a caminar, se topó con un beso.  Era suave, pequeño y azul.  Si respirabas lenta y profundamente podía sentir el cálido aroma de mamá; el ligero olor a violetas de papá y la canela de los pasteles que le hacía su abuela cuando era pequeña.  Pero de
pronto, sonó un ruido detrás de ella, era el tintineo de Zuli que había venido a ayudarla a encontrar la libélula mágica: 

-"¡Si la libélula querrás encontrar, tú secreto no tendrás que guardar! ¡Acuérdate! Solo liberando a otros niños del miedo encontrarás el camino."

Fue así que Candela emprendió el viaje, sabiendo que debía compartir con otros niños su secreto para dormir solos y sin miedo, buscando en su interior esa pequeña lucecita resplandeciente.  Así que fue junto con Zuli donde se encontraban todos los miedos inimaginables de todos los niños, Zuli le dio un fusible y le dijo:
- “Aquí guardarás esa luz que tanto necesitas, nunca podrá irse si la depositas aquí".
Candela se dio cuenta que en sus manos estaba emprender la más bella misión, liberar a muchos niños de este miedo interior que provoca el estar a oscuras.
Y fue cuando vino a su memoria Tina, su mejor amiga, ella siempre llamaba a Candela para que la hablara hasta que se quedara dormida y así no sentir miedo.

"Sí, iré” dijo Candela.  Se dirigió a la casa y allí la encontró llorando porque no podía dormir:

-Ummm- Tina dijo - Te he traído un regalo, me he encontrado con Zuli, el hada de luz.  Ella me ayudo a superar mis miedos, así que intenta imaginar cómo es el hada de la luz.  ¿Estás bien?
-No.
- ¿Quieres que te lleve a mi mundo mágico?
Tina aceptó y la llevo para ver a Zuli.

Estaba muy sorprendida y Candela con mucho cariño le dijo que imaginara una lucecita que era su luz interior, para así no sentir miedo, Tina lo hizo temerosa, pero lo logró.  Ambas se pusieron felices y sintieron que habían cumplido con la misión, pero aún faltaban más que necesitaban ayuda.  Zuli les dijo a Candela y a Tina que continuaran con la misión y las llevó a un portal donde había muchas puertas de niños que tenían miedo a la oscuridad.  Ambas fueron a ver a un niño, lo encontraron sentado en el piso con la luz prendida, él se asustó.  Tina y Candela le preguntaron por su nombre y les contestó que se llamaba Andrés. Ellas le dijeron que intentara imaginar una luz.  Los tres se tomaron de sus manitas y comenzaron a brillar juntos...El miedo que sentía Andrés fue desapareciendo y convirtiéndose en una hermosa sensación de amor, cada vez brillaba más en la oscuridad de aquella noche.  Las puertas de aquellos niños que no podían dormir comenzaron a brillar y una dulce melodía comenzó a invadir aquel lugar, y sin darse cuenta, todos comenzaron a cerrar sus ojos...

Pero un escalofrío recorrió el cuerpo de Tina y Candela.  Había algo que no iba del todo bien, una zona de aquel maravilloso mundo mágico seguía oscura.  Los niños se agarraron muy fuerte y caminaron hasta la oscuridad, ahora eran valientes y no podían dejar que nada los asustase, debían completar su misión.  Pero cuando llegaron, no podían creer lo que estaban viendo.  Tina cogió de la mano a Candela como si el contacto con otra piel pudiera liberarla del miedo que sintió al ver aquello, y así era, Tina sentía que parte de su miedo se había ido.  Andrés se acercó un poco más, no entendía que significaba aquello, hasta que de repente, la luz de Candela iluminó un poco más el lugar.  Eran jaulas, en cuyo interior había besos, abrazos, cosquillas, caricias... "Los salva miedos", los llamó Zuli. 

-Por eso os he traído aquí -admitió Zuli -Como veis la oscuridad es muy fuerte, junto al miedo secuestra todo aquello que os puede ayudar a vencerlos. 
-Por eso me desperté asustada, porque la oscuridad me robó el calor de las manos de mi mamá- comprendió Candela.
-Es vuestra luz, tu luz Candela.  Es lo único que el miedo y la oscuridad no pueden robar, la luz interior.

Ahora sí, a cada paso que daban Candela, Tina y Andrés estaban más convencidos de que debían llegar a aquella cueva y encontrar a la libélula mágica.  Fue entonces cuando el hada Zuli se preparó para acompañarlos en este largo camino.
Candela, Tina y Andrés estaban decididos a encontrar la libélula porque querían volver a sus casas y enseñar a todos los niños como perder el miedo a la oscuridad. 

Nuestros protagonistas comenzaron el largo camino, tenían que atravesar un siniestro bosque, pero ellos sabían que juntos podrían superar todos sus miedos.   De repente, todos los árboles se comenzaron a mover, las hojas comenzaron a caer y formaron un pequeño torbellino.  Candela escuchó un murmullo que decía: "¡Zuli vengo a por ti!" Tina y Andrés trataron de proteger a la hadita.  En ese momento del torbellino de hojas apareció el Coco, del fondo de esa oscuridad profunda, salieron a recibirlos miles de luces titilantes provenientes de todos los países y lugares del mundo, susurrando cantos tenues de paz y confianza.  Las luces los envolvieron en un dulce remolino hasta otorgarles el brillo que resplandece como uno solo para ser más fuertes. 

Descubrieron el secreto del brillo interno de cada corazón: conservar titilante la fuerza del amor, un legado que debían defender por siempre, nunca apagar el brillo, ni las voces de los niños.

Los niños, junto a Zuli, siguieron caminando muy felices.  Sabían que ahora tenían algo muy especial, una labor imprescindible, mantener siempre su brillo y el de los demás. Y para ello, decidieron ir a un lugar que poca gente se acordaba y que Tina pensó en ese momento:
- “Quizás deberíamos ir a darle luz a los niños que tienen necesidades de hambre, juguetes... igual nuestra luz les hace estar más felices.  Y ya lo han dicho las estrellas luminosas, nuestra misión es mantener fuerte esas voces de todos los niños”.

Y dicho y hecho.  Era una labor ingente, pues eran más niños de los que se habían imaginado... Pero también sabían que si permanecían juntos podrían conseguirlo.  Hubo momentos de cansancio, momentos de querer dejarlo, pero, entre los tres, se dieron ánimos y consiguieron llevar la luz a todos los niños.  Zuli estaba muy orgullosa de ellos y por eso los reunió a los tres y les dijo:

- "A partir de ahora tendréis un ayudante en vuestra labor de mantener la luz de todos los niños y niñas... ¡La libélula viajera! Con ella viajaréis a los rincones más lejanos.  Llegaréis allí donde se os necesite.  Estáis muy cerca de encontrar a la libélula, a pocos pasos... ¡Dejad brillar vuestra luz y la veréis!”

Los tres amigos decidieron pensar en aquello que más felices les hacía y entre todas esas cosas encontraron su propia luz, la luz que les hacía brillar de manera increíble.  Y fue así que cuando se dieron cuenta delante de ellos apareció la libélula que tanto anhelaban y que había llegado para quedarse a su lado.





lunes, 11 de febrero de 2019

Cuento encadenado (preparativos).








Comenzamos nueva aventura... ¡vamos a crear un cuento encadenado entre varias personas a través de Instagram!  Para poder llevar a cabo la historia, utilizaremos la imagen que está arriba  como punto de partida.  Poco a poco iré subiendo las actualizaciones para que podáis seguir la historia por aquí también. 

Para comenzar me gustaría compartir la mecánica que llevaremos  a cabo:
-Cada día, una persona  se encargará de  continuar el cuento.  Para ello se seguirá un turno previamente establecido ( el diq que corresponda aparecerá etiquetado en la foto).
- La extensión debe ser un máximo de 30 palabras.
-Una vez etiquetados, tenéis 24 horas para escribir vuestra aportación, si no podéis en ese tiempo, se pasará al siguiente de la lista y vosotros podréis participar más adelante.
-Podéis seguir el cuento en Instagram utilizando #historiarincón. 

Lo más importante es compartir y disfrutar de la experiencia, mientras creamos algo especial entre todos. =)



martes, 5 de febrero de 2019

Cuentos sobre hermanos.






A través de los cuentos podemos tratar mútliples temas, entre ellos el nacimiento de un hermano.  Los  libros nos pueden ayudar a introducir la llegada de un nuevo miembro a la familia, así como  abordar la incertidumbre, los temores o los celos que pueden surgir.  Gracias a ellos pueden comprender mejor la situación y ponerse en el lugar del otro.  A continuación os propongo algunas ideas para hablar sobre este tema:

-"¡Hermanos!"
En este original cuento podremos ver una misma historia desde dos puntos de vista, pues según cómo lo abramos leeremos la versión  de la hermana mayor o la del pequeño.  Este libro les ayudará a ponerse en la situación del otro y comprenderle un poco más.  En ambos casos, coinciden en lo mismo, pues aunque haya momentos en que no se entiendan e incluso parezcan de otra especie, al final comprenden que el otro no es tan malo y en el medio se juntan las dos historias llegando a la conclusión de que ser dos no está tan mal.  


 -"Martina y Anitram en el país de los calcetines"
En este cuento las protagonistas de"Yo mataré monstruos por ti" emprenden una aventura en busca de sus hermanos que se han perdido al seguirlas a escondidas y se en el país de los calcetines perdidos.  Por el camino comprenden lo importante que son sus hermanos para ellas y que aunque en principio pueda parecer que les hacen más casos a ellos, ser hermana mayor no está tan mal.





-"Dentro de nuestra mamá"

Se trata de un libro perfecto para acompañar al niño en la espera del nacimiento de su hermano, pues la protagonista de esta historia está en la misma situación. A través de las distintas páginas podremos descubrir que esconden las distintas pestañas, a la vez de cómo vive esta niña la espera del bebé.



- "El niño nuevo"

Elmore Green comenzó su vida como hijo único, al igual que muchos niños. Todo lo que había era para él y no tenía que compartir. Sin embargo, cuando cumplió cuatro años, todo esto cambió un día...
Con ayuda de este libro muchos hermanos mayores podrán sentirse idenficados con su protagonista y descubrir al igual que él que tener una nueva personita en la familia puede tener también muchas ventajas.



 -"Gigantísima"
La protagonista de esta historia está esperando la llegada de una hermanita pequeña, sin embargo por un malentendido pensará que quien va a llegar a casa es una gigantita.  Con este relato podremos hablar de la llegada de un nuevo miembro, el hecho de pasar a ser el hermano mayor y la ilusión que ello conlleva. 



 -"El cambalache"
Carolina Cocodrilo tiene un hermano que a pesar de estar todo el día babeando su madre dice que es preciosísimo.  Un día decide llevarle a la tienda de bebés y hacer un cambio ( un cambalache) por otro más acorde a lo que busca.  Sin embargo, ¿habrá alguno que le guste de verdad?  Una divertida historia para tratar el tema de los celos que pueden sugir con la llegada de un nuevo hermano a la familia.




-"Zaza tiene un hermanito"

 La vida de esta pequeña cebrita ha cambiado con la llegada de su hermano, tiene un bebé que ocupa demasiado la atención de su mamá y su papá  y ahora tiene que esperar para que la atiendan.  Sin embargo, un día su mamá tiene una idea que ayudará a que Zaza empiece a querer a su hermano y a comprender que ellos la siguen queriendo igual.

-Un bebé en casa de la ratoncita Rita.
La ratoncita Rita ha tenido un hermanito, como aún no lo ha visto, irá preguntando  a los distintos animales que se envuentre si son su hermano, hasta que llegue donde está su familia esperándola para presentárselo.  Se trata de un libro de texturas que nos sirve para introducir el  tema del nacimiento de un hermano a los más pequeños.





 Para finalizar, recordar que lo más importante es transmitirles que aunque haya un nuevo miembro en la familia, no va a cambiar lo que se siente por él, ni va a ser remplazado.  Sino que  es una oportunidad de conocer una nueva personita  con la que compartírá muchos momentos  y  será muy importante en su vida.

martes, 22 de enero de 2019

¿Aprendemos a atarnos los cordones?

                                                          ¿Cómo atarse los cordones?


Atarse los cordones da autonomía a los niños a la hora de vestirse y les permite sentirse más mayores, pero no solo van a necesitar hacer nudos para los zapatos, sino que a lo largo del día pueden necesitar atar más cosas, por ello es bueno que les ayudemos en el aprendizaje de este proceso a través de actividades y cuentos.  A continuación os propongo algunas ideas que podemos realizar para introducir y afianzar esta práctica:

-Lo primero sería enseñar cómo realizar el nudo, para ello podemos utilizar algún cuento, historia  o poesía como las siguientes.  Además se pueden realizar fotos de los distintos pasos y tener en un lugar visible para que el niño pueda seguirlos:


                                                     Cuento para atarse los cordones



        
                                                                             Poesía

Una vez explicado el proceso, llega el momento de ponerlo en práctica, para ello podemos encontrar  zapatos de distintos materiales como madera, goma eva  o fieltro, ya sea en plano o relieve que nos facilitan la práctica.  


                                                          Zapato en goma eva.


                                               Zapatillas para aprender a atarse los cordones.


                                                           Zapato de madera.
 
                                                Juego de madera para atarse los cordones.



También podemos crear nuestros propios zapatos con cajas, goma eva, cartón o cartulina plastificada.


 

                                                              Zapatos con cartón.


                                                           Plantilla de zapatillas.



                                                  Caja para aprender a atarse los zapatos.

 
Además, podemos apoyar este proceso mediante la lectura de cuentos, todos tienen en común la temática de los lazos y muchos de ellos incluyen zapatos y cordones para poder repasar.  Algunos ejemplos serían:

  • "Un lío de cordones"
Este libro nos cuenta la historia de Laura, una niña que está muy contenta con los zapatos nuevos que le han regalado, hasta que se da cuenta que son de cordones y no sabe atarlos.  Por ello, decide esconderlos en el trastero con el resto de cajas, pero para evitar que se note, debe hacer un nudo en la caja.  Sertá en este momento cuando se da cuenta que  no es tan díficil hacer un lazo. Además con ello ha aprendido y ya no es necesario que los guarde.


  • "Átalo.  Un libro para atar y desatar." 
Se trata de un cuento que permitirá que los niños interaccionen con él al tener que cerrar una cremallera, realizar un nudo o poner un botón.  Además al realizar las distintas accciones, los niños podrán trabajar la motricidad fina.




  • Además, podemos encontrar algunos que tienen incluida la plantilla del zapato para poder practicar.






                                                  





Con la ayuda de estos recursos podremos ayudar a los niños al aprendizaje y adquisición de esta técnica de una manera sencilla y entretenida mientras juegan, la base de cualquier aprendizaje.


Fuente:Google Images